Un abogado de muerte por negligencia en Nueva York corre contra dos relojes desde el primer día: los dos años que da la EPTL 5-4.1 para demandar, y las semanas que tarda la Surrogate’s Court en nombrar al representante personal, porque sin ese nombramiento nadie puede presentar la demanda. Silver Law Group, P.C. representa a familias en los cinco condados de la ciudad y también en Long Island, Nassau y Suffolk, desde su oficina en 49 West 37th Street, 7th Floor, en Midtown, Manhattan. La consulta es gratis y se atiende en español a cualquier hora del día o de la noche, al 212-470-4544. Si usted no puede salir del hospital ni de la casa, el abogado va adonde esté su familia.
Qué Cuenta como Muerte por Negligencia en Nueva York
La EPTL 5-4.1 reduce el caso a una sola prueba: alguien murió por un acto ilícito, por negligencia o por un descuido, y el fallecido habría podido demandar por esas mismas lesiones si hubiera sobrevivido. Esa segunda mitad decide muchos casos. Si la persona hubiera tenido un reclamo válido estando viva —contra el conductor que se pasó la luz roja, contra el contratista que la mandó a un andamio sin protección, contra el médico que leyó mal la radiografía—, su familia tiene un caso ahora que murió.
Negligencia, en lo legal, no es una palabra general. Son cuatro cosas que hay que probar una por una: que el demandado tenía un deber de cuidado hacia el fallecido, que no cumplió ese deber, que ese incumplimiento causó la muerte, y que la muerte dejó pérdidas que se pueden medir. El deber cambia según quién sea el responsable. El conductor tiene el deber de manejar a una velocidad segura para las condiciones de la calle. El dueño de un edificio tiene el deber de mantener la escalera iluminada y el piso sin hielo. El hospital tiene el deber de seguir el estándar de atención aceptado para el cuadro que presentaba el paciente. Hay un punto que confunde a casi todas las familias en la primera llamada: el reclamo no nace de su dolor, nace del derecho que tenía el fallecido. Por eso la demanda se presenta a nombre del patrimonio de la persona que murió y no a nombre de la viuda, del hijo o de la madre, aunque sean ellos quienes reciben el dinero al final.
Accidentes que Provocan Estos Casos en la Ciudad de Nueva York
El NYC DOT registró 205 muertes de tránsito en la ciudad durante 2025. Cada una de esas muertes abre la posibilidad de un reclamo civil, y el tránsito es solo una parte de lo que llega a esta oficina.
- Atropellos a peatones. Vueltas sin ceder el paso, cruces mal iluminados, camiones de entrega que no ven a nadie por el espejo del lado derecho.
- Choques de carros, camiones y motocicletas, incluyendo los de vehículos comerciales, donde el responsable puede ser también la empresa dueña del camión y no solo el chofer.
- Caídas en propiedad ajena: escaleras sin pasamanos, nieve y hielo que nadie quitó, huecos de ascensor sin señalización.
- Accidentes de construcción. Las secciones 240 y 241 del Labor Law de Nueva York responsabilizan al dueño de la obra y al contratista general por caídas de altura y por condiciones inseguras en el sitio, aunque el trabajador cobrara en efectivo y aunque no tuviera papeles.
- Negligencia médica: diagnósticos tardíos, infecciones no tratadas, errores en el parto, medicación equivocada.
- Hogares de ancianos. Úlceras por presión que nadie reportó, caídas repetidas, deshidratación, falta de personal en el turno de la noche.
Cuando el responsable es una agencia de la ciudad, un hospital público o el transporte público, el caso cambia de reglas desde el primer mes. Eso se explica más abajo, en la sección de plazos.
Quién Puede Presentar la Demanda
La viuda no puede demandar. El hijo tampoco, ni la madre, ni el hermano. En Nueva York la demanda la presenta una sola persona: el representante personal del patrimonio del fallecido, nombrado por la Surrogate’s Court del condado donde vivía. Si hay testamento, la Surrogate’s Court suele nombrar al ejecutor que el fallecido eligió y emite las cartas testamentarias. Si no hay testamento, que es lo más común, un familiar pide las cartas de administración y queda nombrado administrador del patrimonio. Ese trámite se hace mientras la familia todavía está en el velorio y en los primeros papeles, y puede tardar semanas, a veces más si hay varios familiares con derecho a pedirlo o si el fallecido dejó hijos menores.
Por eso la petición se empieza en los primeros días, no cuando ya se calmó todo. El representante demanda, pero no se queda con el dinero. Lo que se recupere se reparte entre los herederos con derecho según la ley de Nueva York, y esa repartición la revisa la misma Surrogate’s Court. El estatus migratorio no bloquea el reclamo. Ni el del fallecido ni el suyo. Un trabajador indocumentado que murió en una obra en Queens o bajo un camión en el Bronx deja exactamente el mismo derecho que cualquier otro trabajador, y su familia puede reclamarlo. Los familiares que viven fuera del país también pueden ser beneficiarios de lo que se recupere. En esta oficina esa conversación se tiene en español, y nada de lo que usted diga en la consulta se comparte con ninguna autoridad de inmigración.
Qué Compensación Puede Recuperar su Familia
La EPTL 5-4.3 llama a esto pérdidas pecuniarias, y el nombre es literal: la ley paga lo que se puede contar en dinero. Eso abarca más de lo que la mayoría de la gente imagina, y menos de lo que debería.
- Los ingresos que el fallecido habría aportado durante el resto de su vida laboral, calculados según su edad, su oficio y su expectativa de trabajo.
- El valor del trabajo que hacía en la casa: cuidar a los niños, cocinar, llevar a los padres mayores a sus citas. Reemplazar eso cuesta dinero, y ese costo entra en el reclamo.
- La orientación y el cuidado que un padre o una madre daba a sus hijos menores.
- Los gastos médicos de la lesión que terminó en la muerte, incluyendo ambulancia, emergencia y cirugías.
- Los gastos de funeral y entierro, con las facturas y recibos que la funeraria le entregó.
- Los intereses desde la fecha del fallecimiento, no desde la fecha en que se presenta la demanda. En un caso que tarda tres años en resolverse, ese interés acumulado pesa.
- Daños punitivos, solo cuando la conducta pasó de descuidada a indiferente: un conductor ebrio, una empresa que conocía el defecto y lo calló, un hogar de ancianos que falsificó los registros de supervisión.
Si su esposo cobraba en efectivo y nunca declaró impuestos, el caso no se cae. Se prueba con otras cosas: el testimonio del patrón, los registros de horas, los envíos de dinero a la familia, lo que ganaba otra persona en el mismo puesto. Esa prueba se arma desde el principio, porque un año después los compañeros de trabajo ya cambiaron de obra y nadie los encuentra.
Por Qué la Ley de Nueva York No Paga el Duelo de la Familia
El duelo no entra en el cálculo. La ley de Nueva York mide lo que el fallecido aportaba en dinero y en trabajo, no lo que su ausencia significa para quienes lo querían. Una madre que pierde a su hijo de veinte años, soltero y sin hijos, se encuentra con que la ley casi no ve pérdida que contar, por más que su vida haya quedado partida en dos. El Grieving Families Act se escribió para cambiar justamente eso y permitir que las familias reclamaran el dolor emocional y la pérdida de compañía. La legislatura lo aprobó; la gobernadora lo vetó el 5 de diciembre de 2025. No es ley. Mientras siga sin serlo, el reclamo de su familia se construye sobre prueba económica, y la calidad de esa prueba es lo que separa un caso sólido de uno que la aseguradora descarta.
El Reclamo por el Dolor y Sufrimiento del Fallecido
Hay un segundo reclamo que se presenta junto con el primero y que mucha gente desconoce. La EPTL 11-3.2 permite que el patrimonio demande por lo que el fallecido sufrió entre la lesión y la muerte: la acción de supervivencia. Lo que paga este reclamo no es la pérdida de la familia, sino el dolor consciente de la persona. Y ahí la prueba es muy concreta: hay que demostrar que estuvo consciente después del golpe. Minutos bastan. El hombre que quedó atrapado bajo el vehículo y habló con los bomberos antes de llegar al hospital sufrió de una manera que la ley reconoce; la persona que murió en el instante del impacto, no. La evidencia sale de lugares específicos y desaparece rápido: la grabación de la llamada al 911, el reporte de los paramédicos, las notas de la enfermera que lo recibió en la sala de emergencias, el testigo que lo oyó quejarse en la acera. Ese material se pide en las primeras semanas. El dinero de la acción de supervivencia entra al patrimonio y se reparte según el testamento o las reglas de sucesión, que no siempre coinciden con el reparto del reclamo por muerte por negligencia.
Cuánto Tiempo Tiene para Demandar en Nueva York
Son dos años desde la fecha del fallecimiento, según la EPTL 5-4.1. Fíjese en el detalle: desde la muerte, no desde el accidente. Si su padre quedó en coma cuatro meses después de un choque en el Bronx y murió en febrero, el reloj de la demanda por muerte por negligencia empieza en febrero. Dos plazos distintos corren al mismo tiempo y pueden vencerse antes.
- Negligencia médica: dos años y seis meses. La CPLR 214-a cuenta ese plazo desde el acto negligente o desde que terminó el tratamiento continuo por esa condición, no desde la muerte. Cuando la muerte llegó mucho después del error del hospital, este plazo es el que aprieta.
- Demandado público: 90 días para el Notice of Claim. Si el responsable es la ciudad, una agencia, el transporte público o un hospital municipal, la GML 50-e exige presentar primero una Notificación de Reclamo (Notice of Claim). En un caso de muerte, esos 90 días se cuentan desde que la Surrogate’s Court nombra al representante personal. Ese último detalle suena a tiempo extra y no lo es. Mientras nadie empiece la petición de administración, nadie puede presentar el Notice of Claim, y una familia que espera seis meses a sentirse con fuerzas para hacer trámites puede perder el reclamo contra la ciudad sin haber hecho nada mal. Si la muerte involucra un autobús, una ambulancia municipal, una escuela pública o una calle en mal estado, llame esta semana.
Cuánto Cuesta Contratar a un Abogado de Muerte por Negligencia en Nueva York
Usted no paga nada por adelantado. El acuerdo es de honorarios por contingencia: los honorarios salen solo de lo que se recupere, como un porcentaje pactado por escrito desde el primer día, y si no hay recuperación, usted no debe honorarios. No hay factura por hora, ni cobro por cada llamada, ni depósito inicial. Los gastos del caso también los adelanta la oficina mientras el caso avanza: los expedientes médicos, los peritos que reconstruyen el choque, el economista que calcula lo que el fallecido habría aportado a su familia, las tarifas de la corte. Una familia que acaba de pagar un funeral no tiene que financiar un litigio. La consulta inicial es gratis y no obliga a nada. Se atiende en español, a la hora que usted pueda hablar, y si prefiere no salir de su casa o está pasando los días en el hospital, el abogado se traslada hasta allá.
Hable Hoy con un Abogado en Español
Llame al 212-470-4544. Contesta alguien que habla español, a cualquier hora, y la consulta no cuesta nada. Antes de llamar, guarde lo que tenga a mano: el certificado de defunción cuando se lo entreguen, el reporte de la policía, las facturas médicas y de la funeraria, y cualquier carta o mensaje que le haya mandado la aseguradora. Si todavía no tiene nada de eso, llame igual. También puede escribir por el formulario de contacto del sitio y la oficina le devuelve la llamada en español. Lo único que no conviene hacer es esperar. Cada semana que pasa borra un video, muda a un testigo y acerca el plazo más corto de su caso.
